septiembre 24, 2008

Espinosa suavidad

"Hay un olor a lluvia en mis entrañas, casi todo lo que tengo lo destruyo... y son más gotas de un dulce rencor que me echo en cara."
Fernando Sarría, Mirar el Infinito.

El cardo va creciendo sobre la tierra, que se añeja,

Va llenándose de manchas y arrugas,
De penas y de cementerios
Que un día se vieron florecidos rebosando de toda vida…

Hoy es la noche
Los recuerdos duermen en el ombligo de la flor,
Entre las espinas y unas sábanas violetas,
Se guardan para despertar y clavarnos los ojos
Cuando los llamemos por su nombre.

Cardo que también envejece
Y maldice el viento con sus plumas mientras le van despojando de vida
Para regarla en otra tierra.

Quiero cubrirme desnuda con sus espinas,
Yo también soy como él:
Tiesa, espigada y soberbia entre las hierbas doradas
Volviéndome de piedra al marchitarme,
Decaída en la tierra del sol de verano,
Reverdecida en las nieblas áridas de invierno.

Hoy es la tarde y solo florecen recuerdos aéreos
Regando los cementerios dentro del cadáver ruinoso de la tierra.

Somos las flores del testamento de estos días dolorosos,
Blindando de persistencia nuestras entrañas.

septiembre 20, 2008

De amor...



Ella iba escapando de dos hombres
que hablaban como uno
ligados a su espalda por gruesos eslabones...
Cada vez que volteaba su rostro para ver,
llorando duplicaba sus fuerzas
para perderse en el espesor de un desierto
oculto en el pliegue de una esquina.
Cada vez que volteaba su rostro para ver
los dos hombres juntaban sus manos, sus pies, sus bocas
sus estómagos y sus ojos nariz y oídos para parecer uno sólo
...

Soltando otro trozo de piel renovaba sus fuerzas
para desnudar su carne de las prendas de la memoria
y desnuda zambullirse en el ombligo de un río
escribiendo tres epitafios en la roca.
...

Los dos hombres la abrazaron
antes de que las cadenas vomitaran sus anillos en el aire
y perdieron los sentidos arrastrados como uno sólo
hacia los rizos acuáticos.

Cada vez que ella volteaba para ver,
una lápida negra vociferaba al recuerdo
que pronto emergería sin manantiales de llanto
con dos huecos vacíos como cuencas en su espalda.

septiembre 17, 2008

Cancrum Kravih.


Tengo un tumor en mi glándula lacrimal. Soy dacnómano, mi cuerpo esta lleno de las marcas de mis dientes, profeso una profunda y morbosa afición a la mordedura. No tengo la rosa, tengo el puñal; no tengo la oda, tengo la marca, la palabra mal articulada y el labialismo; no canto al amor, confieso mi instinto; mi lengua es bífida por un desgarro y mi voz es un canto reptante como una risa retenida detrás de la palma de una mano.

Mi nombre es Cancrum Kravih y soy el gran reptoide, heredé la mandíbula de los grandes saurios y pocas palabras rígidas como las de cualquier reptil. Los cocodrilos se hunden en las fosas de fango cuando intento acariciarlos; mi soledad es terrible.

Ahora ¿Dioses? ¡Cubran los espejos del templo con la negra hiedra de la peste! La camada reclama la carne blanca de los dioses. Sarcófilos y caníbales, nos repugna el azúcar. Qué gemidos más rígidos, estamos salivando por una arteria.


¡Miasma! Su lengua es como el miasma, que poco dice de ustedes. Su piel es como el miasma también¡Yo tengo escamas! Mi piel es queratina dura y áspera, enciende tu cigarro ¡Tengo los ojos llenos de sangre! Vuelve a tu voz sufrida, a tu acordeón, nosotros los carnívoros jugaremos a escuchar tus palabras y luego te abriremos el vientre para alimentar a la camada sauropsida. ¡Sí, orador, cuenta tus adeptos… Acá, en los fondos del pantano somos un tropel no menos importante de hambrientos! ¡Vengan, tomen, desgarren y coman de todo lo que lleve buen nombre; de carne débil y mamífera (asambleas solemnes)!

¡Reptoides y reptiles, anfibios de irregular dentadura, de mandíbulas que no aflojan, de colmillos curvos para la carne y para los huesos, peces del abismo… El territorio y la marca de nuestra bajeza primitiva, aquí, tarde, marchamos lejos de los saludos y de los pulcros recreos, a oscuras junglas y ciénagas profundas, a los turbiones, a lugares propicios para nuestra procreación y esparcimiento!

Soy el gran reptoide de pupilas abiertas reclamando la blanca carne de los bicéfalos.

septiembre 14, 2008

Mil y un aforismos de una mente superior a la tuya


1. Y no olvides que el amor es una autocrítica de los sentidos a la eficacia de la razón.

2. Quien busca la certeza no tardará en encontrarla.

3. Tienes razón, tienes toda la razón.

4. Prefiero el fracaso a los abrazos.

5. El principio de la amistad es que no debería entrañar condiciones o sometimientos.

6. Solicitar favores a un desconocido es la forma más atroz de miseria

7. Sólo puedes confiar ciegamente en alguien por quien no sientes el mínimo respeto.

8. Confiar ciegamente en alguien significa despreciarlo.

9. Desea a la mujer de tu prójimo como tu prójimo la deseaba antes de poseerla.

10. Por favor, no ames a tu prójimo como a ti mismo (a menos que te haya hecho algo muy grave).

11. Quien encuentra la certeza vivirá en la angustia de perderla.

12. Si alguien acepta tus condiciones ten cuidado con él.

13. Si alguien se somete a ti no tengas piedad.

14. Amar es prescindir del significado (pero las personas quieren ser amadas para significar algo)

15. Alguna vez le escribí: Te amo porque no significas nada para mí (y ella me dejó por un estudiante de filosofía que se ganaba la vida como mimo callejero)

16. ¡Un mimo callejero!

17. Alguien que tú conoces y ya no recuerdas se está quemando.

18. Si alguien te amara toda su larga y estúpida vida, con todas sus fuerzas, no te amaría lo que yo en un segundo.

19. El amor involucra a quien lo siente con quien lo siente.

20. La envidia es la forma más sana de admiración que existe.

21. Insultar a alguien significa valorarlo en su injusta medida.

22. Quien esgrime la fidelidad como virtud es digno de toda traición.

23. La fidelidad es la tumba del amor.

24. Todo puede ser literario menos la literatura.

25. Imaginar la verdad es más satisfactorio y convincente que decir mentiras.

26. La verdad no tiene historia.

27. ¿Qué sentido tienen un agua que no te moja, un sol que no te ilumina y calienta, un amor que no te destruye?

28. La oscuridad es la ausencia de Dios; la ausencia de Dios es la muerte del amor.

29. Dios no pone condiciones, funciona 24 horas y es completamente gratis.

30. Hay quienes confunden Dios con religión.

31. Hay quienes le pagan a una puta por adelantado.

32. Hay quienes exigen a una puta, mientras se la están follando, que les diga que los ama.

33. El sexo no necesita al amor pero le viene bien; el amor necesita todo lo posible y algún imposible.

34. Jamás le niegues la razón a nadie, hay suficiente razón en la tierra como para exportar a otras galaxias.

35. Tener la razón no equivale a nada más que eso.

36. Sólo los idiotas sienten que tener la razón es haber alcanzado alguna meta.

37. Un hijo no llena el vacío de los días pero los ilumina.

38. Una hija llena todos los vacíos.

39. Todos podemos matar algo o alguien incluso sin intentarlo jamás.

40. La venganza es la única forma sincera de perdón.


*Del libro inédito Fans del ornitorrinco

Efraim Medina Reyes